07 SET 17 / 11:57 hs.

Catalán Magni, un joven con promesa

El piloto de 18 años cuenta cómo vive los días posteriores al triunfo en Buenos Aires. Además: la psicología, su relación con el Pato Silva, y su futuro en el Turismo Carretera.

A un poco más de un mes de aquel domingo en el autódromo de Buenos Aires, Juan Tomás Catalán Magni no puede ocultar su felicidad al recordar lo ocurrido ese fin de semana. El joven de 18 años quizá no sepa que marcó un hito en la categoría más antigua del mundo, luego de convertirse en el piloto más joven en ganar una carrera de Turismo Carretera. “Recién ahora caigo de que logré una victoria en la mejor categoría nacional”, confiesa. Pero lo que sí sabe es que sus ganas de competir en la misma aumentaron notoriamente después del triunfo obtenido en los 1000 kilómetros, junto a Juan Manuel Silva. “Es un sueño llegar al TC. La idea es correr allí el año que viene”, admite Juanto.

Las cualidades que tiene el piloto de Arrecifes están a la vista. Es que el historial que posee en su carrera deportiva lo avala: incursionó en TC Pista Mouras en 2015, temporada en la que cosechó resultados positivos, y al año siguiente tuvo la posibilidad de arribar al TC Mouras, categoría en la que se adjudicó el título. Actualmente es uno de los firmes candidatos en TC Pista, donde se ubica tercero con una victoria en su poder.

Y esos resultados provienen de un gran esfuerzo. Es por eso que el piloto de Ford realiza trabajos minuciosos en cada carrera. Y así lo describe: “Llegamos el jueves temprano, caminamos por la pista y observamos qué lugares de sobrepaso hay, junto a mis ingenieros, mi papá y mi psicóloga. Los viernes hacemos ejercicios de concentración, coordinación, entre otros”.

Sin embargo, la carrera que se llevó a cabo en Buenos Aires, que tuvo la particularidad de un recorrido de mil kilómetros, provocó una complejidad extra para los pilotos. En el caso de Catalán Magni, su preparación fue diferente con respecto a otras competencias. “La semana previa consistió en generar un buen descanso. Se manejó distinto todo el fin de semana. En esto fue clave Andrea, mi psicóloga –resalta–. Hice muchos ejercicios de respiración, de escuchar música tranquila con los ojos cerrados, imaginarme cómo sería la carrera”, explica. Y continúa: “Me encanta escuchar música. Lo hago siempre antes de salir a entrenar, clasificar, cualquier prueba... Utilizo ese método y me sirve”.

El Pato Silva, su dupla en los 1000 kilómetros, cumplió un rol fundamental en la final del domingo. No sólo en lo deportivo, sino también en lo personal. Así lo cuenta: “Es parte de la familia. Tenemos una gran relación, y tiene muy buena docencia para conmigo. Siempre me acompañó en mis comienzos como piloto”. Y con respecto a la carrera afirma: “En ningún momento estuve nervioso. Me transmitió mucha tranquilidad durante todo el fin de semana. Y eso lo valoro”.

La vida de Juan Tomás Catalán Magni cambió. Su coronación en Buenos Aires registró un hito en el Turismo Carretera. Y él fue parte de eso. Pero no se anticipa. Sabe cuál es su actual objetivo, y qué quiere a futuro. “Hice las tres categorías de forma ininterrumpida. Mi viejo me dijo que en tres años tendríamos que estar en el TC. Primero quiero ser campeón de TC Pista. Y luego llegar preparado para correr en Turismo Carretera”, manifiesta.

Lo anhela. Y no va a parar hasta lograrlo…