Nació el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, Corrientes, pronto emigró a Europa para comenzar allí su carrera militar. Retornó a la Argentina en 1812 con un firme deseo: el de contribuir a la independencia de los pueblos americanos en general y de su tierra natal en particular.
Poco tiempo después, en 1817, enarboló la gesta histórica del Cruce de los Andes para continuar con su determinación y convicción en el proceso independentista. Fue una figura clave en la liberación de la Argentina, de Chile y de Perú y todavía hoy se lo reconoce como el “Padre de la Patria”.
Es nuestro deber, a 171 años de su desaparición física, recordarlo como un excepcional estratega, un inquebrantable luchador y como la pieza fundamental en la construcción de nuestra identidad nacional.

Nació el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, Corrientes, pronto emigró a Europa para comenzar allí su carrera militar. Retornó a la Argentina en 1812 con un firme deseo: el de contribuir a la independencia de los pueblos americanos en general y de su tierra natal en particular.
Poco tiempo después, en 1817, enarboló la gesta histórica del Cruce de los Andes para continuar con su determinación y convicción en el proceso independentista. Fue una figura clave en la liberación de la Argentina, de Chile y de Perú y todavía hoy se lo reconoce como el “Padre de la Patria”.
Es nuestro deber, a 171 años de su desaparición física, recordarlo como un excepcional estratega, un inquebrantable luchador y como la pieza fundamental en la construcción de nuestra identidad nacional.


