El 25 de mayo pasado la República Argentina cumplió 200 años. Para tal fin se hicieron una serie de festejos en los cuales predominaron los actos populares y el deporte estuvo representado por el automovilismo y como no podía ser de otra manera el Turismo Carretera estuvo presente, como la categoría más popular del país.
Ese martes amaneció para ser un día fantástico. Mientras se veía a los pilotos que firmaban autógrafos, la gente se acercaba al parque cerrado para sacarse fotos y llevarse un recuerdo de sus ídolos.
El TC también mostró su historia. Como referente se le dio espacio al mejor embajador de la Argentina que hemos tenido en mucho tiempo: Juan Manuel Fangio, que se formó en el Turismo Carretera.
Se empezaron a poner en marcha los motores. Se venía la largada del Gran Premio del Bicentenario, la gente saludaba, y empezaba a aplaudir ante el avance de los autos.
Como anécdota quedará presente el Torino de Fontana que empezó a hacer trompos para el delirio de los presentes. Jonatan Castellano quedará en la historia con su primer triunfo en Rafaela, y como el que comandó la caravana hacia Vicente López y San Isidro, desde el Obelisco.
Además de los autos que compitieron en Rafaela, se encontraban la Dodge de Tony Aventin, primera en ganar un campeonato para la marca, la réplica del Chevy de Roberto Mouras, el Trueno Naranja de Carlos Pairetti y el Chevitú con Cupeiro, más otros autos que hicieron grande a la máxima.

El 25 de mayo pasado la República Argentina cumplió 200 años. Para tal fin se hicieron una serie de festejos en los cuales predominaron los actos populares y el deporte estuvo representado por el automovilismo y como no podía ser de otra manera el Turismo Carretera estuvo presente, como la categoría más popular del país.
Ese martes amaneció para ser un día fantástico. Mientras se veía a los pilotos que firmaban autógrafos, la gente se acercaba al parque cerrado para sacarse fotos y llevarse un recuerdo de sus ídolos.
El TC también mostró su historia. Como referente se le dio espacio al mejor embajador de la Argentina que hemos tenido en mucho tiempo: Juan Manuel Fangio, que se formó en el Turismo Carretera.
Se empezaron a poner en marcha los motores. Se venía la largada del Gran Premio del Bicentenario, la gente saludaba, y empezaba a aplaudir ante el avance de los autos.
Como anécdota quedará presente el Torino de Fontana que empezó a hacer trompos para el delirio de los presentes. Jonatan Castellano quedará en la historia con su primer triunfo en Rafaela, y como el que comandó la caravana hacia Vicente López y San Isidro, desde el Obelisco.
Además de los autos que compitieron en Rafaela, se encontraban la Dodge de Tony Aventin, primera en ganar un campeonato para la marca, la réplica del Chevy de Roberto Mouras, el Trueno Naranja de Carlos Pairetti y el Chevitú con Cupeiro, más otros autos que hicieron grande a la máxima.



