La pasión no entiende de géneros. El Turismo Carretera no hace diferencia y su sonido es capaz de erizar la piel tanto de hombres como de mujeres. Pero son ellas las que enaltecen cada fin de semana nuestras tribunas.
Son esas madres que encendieron una llama en la niñez y que hoy mantiene vivo el fuego de un sentimiento incomparable. Son las que nos inculcaron un estilo de vida, que volvemos a elegir cada fin de semana.
Pero también son esas hermanas que simularon alguna competencia en la infancia, que se atrevieron a soñarse corredoras; esas novias que nos incentivan a viajar para compartir un fin de semana de carrera. Esas esposas que con el correr de los años, siguen eligiendo acampar en un autódromo.
Son esas mujeres que enamoran tanto como el Turismo Carretera. Porque si hablamos de amor, los fanáticos del automovilismo podemos dar cátedra y, aunque elegimos el 8 de marzo para saludarlas de manera especial, les rendimos tributo en cada palabra: adorando a nuestros autos con nombres femeninos o simplemente tratando como a una amada a nuestras máquinas.
El mundo eligió una fecha para reconocer de manera internacional a las mujeres pero el mejor homenaje a quienes padecieron el incendio en 1911 en la fábrica de camisas de Nueva York es el fuego de esta pasión, que sigue uniendo a hombres y mujeres a través de los años.
Y es que el orgullo más grande del Turismo Carretera es la fidelidad de la familia que lo sigue enalteciendo a través de los años y que hoy le dice “Feliz Día” a todas esas mujeres que comparten con nosotros el orgullo de conformar la categoría más importante de Argentina.

La pasión no entiende de géneros. El Turismo Carretera no hace diferencia y su sonido es capaz de erizar la piel tanto de hombres como de mujeres. Pero son ellas las que enaltecen cada fin de semana nuestras tribunas.
Son esas madres que encendieron una llama en la niñez y que hoy mantiene vivo el fuego de un sentimiento incomparable. Son las que nos inculcaron un estilo de vida, que volvemos a elegir cada fin de semana.
Pero también son esas hermanas que simularon alguna competencia en la infancia, que se atrevieron a soñarse corredoras; esas novias que nos incentivan a viajar para compartir un fin de semana de carrera. Esas esposas que con el correr de los años, siguen eligiendo acampar en un autódromo.
Son esas mujeres que enamoran tanto como el Turismo Carretera. Porque si hablamos de amor, los fanáticos del automovilismo podemos dar cátedra y, aunque elegimos el 8 de marzo para saludarlas de manera especial, les rendimos tributo en cada palabra: adorando a nuestros autos con nombres femeninos o simplemente tratando como a una amada a nuestras máquinas.
El mundo eligió una fecha para reconocer de manera internacional a las mujeres pero el mejor homenaje a quienes padecieron el incendio en 1911 en la fábrica de camisas de Nueva York es el fuego de esta pasión, que sigue uniendo a hombres y mujeres a través de los años.
Y es que el orgullo más grande del Turismo Carretera es la fidelidad de la familia que lo sigue enalteciendo a través de los años y que hoy le dice “Feliz Día” a todas esas mujeres que comparten con nosotros el orgullo de conformar la categoría más importante de Argentina.



