Su primera incursión en Turismo Carretera ocurrió un 8 de abril de 1984 en una prueba para debutantes y no ganadores, donde su 2°, puesto le abrió la posibilidad de continuar en la misma debutando oficialmente el 29 de abril de ese año, en la Vuelta de Tandil, donde el 4 de mayo de 1986 lograría su primera victoria de las ocho obtenidas en Turismo Carretera.
Al llegar aquel 27 de marzo de 1994, Morresi ya había logrado el fervor popular, y especialmente la idolatría de los aficionados de la marca Chevrolet.
Con él, tres días después, se fue Jorge Marceca, su amigo y copiloto, compartiendo el triunfo en la carrera.
Hoy, un museo alegórico en su San Pedro natal mantiene viva la imagen del “Pato Volador”. La gran familia de la Asociación Corredores Turismo Carretera los recuerda como sus eternos inolvidables.

Su primera incursión en Turismo Carretera ocurrió un 8 de abril de 1984 en una prueba para debutantes y no ganadores, donde su 2°, puesto le abrió la posibilidad de continuar en la misma debutando oficialmente el 29 de abril de ese año, en la Vuelta de Tandil, donde el 4 de mayo de 1986 lograría su primera victoria de las ocho obtenidas en Turismo Carretera.
Al llegar aquel 27 de marzo de 1994, Morresi ya había logrado el fervor popular, y especialmente la idolatría de los aficionados de la marca Chevrolet.
Con él, tres días después, se fue Jorge Marceca, su amigo y copiloto, compartiendo el triunfo en la carrera.
Hoy, un museo alegórico en su San Pedro natal mantiene viva la imagen del “Pato Volador”. La gran familia de la Asociación Corredores Turismo Carretera los recuerda como sus eternos inolvidables.


