Festejó en Posadas, octava fecha del Turismo Carretera, luego de mostrarse claramente superior y dominar la final casi a voluntad. De ahí viajó a Buenos Aires. El día siguiente al triunfo lo llevó de un lado para el otro. De entrevista a entrevista. Y el celular no paró de sonar. En esa vorágine, ocultando el cansancio y ya preparado para rumbear hacia Mar del Plata, Christian Ledesma habla con Mundoveloz.
Se lo nota feliz al piloto de Chevrolet, campeón 2007, que no ocupaba el escalón más alto desde el 21 de julio del año pasado, en una carrera desarrollada en Buenos Aires. Eso sí, admite que todavía sufre molestias en las vértebras lumbares, producto de "una pista muy ondulada, donde vas todo el tiempo a los saltos". También que sólo quiere completar el trayecto por la Autovía 2 para abrazar a los suyos. Los hijos Franco y Luca. La esposa Jacqueline Bianchi. Los que viven esto "con mucha pasión, contentos y hasta un poco renegados, porque todavía no llegué a casa y me quieren saludar", según propias palabras.
-¿Cuál es tu primera reflexión tras el auspicioso fin de semana?
-La realidad es que el auto funcionó muy bien. Tuvo respuestas desde el momento que lo pusimos en pista, aunque nos quedaba la incertidumbre por saber qué ritmo mostraría al momento de la carrera. Necesitábamos de un comportamiento regular, lo cual se dio y fue determinante. Eso me dio la ventaja de poder disfrutar del auto. Más allá de ir rápido, claro.
-¿Te sentís más aliviado?
-Me pone contento. Y obviamente, esto nos da la posibilidad de tener la victoria que necesitamos para poder pelear el campeonato. Nos prendimos un poco más y estamos firmes dentro de los doce. Lo estoy disfrutando.
-Vayamos por partes. El sábado se dio una situación casi impensada, cuando igualaste el mejor registro clasificatorio con Leonel Sotro. Y lo primero que dijiste fue "esto le hace muy bien a la categoría".
-Sí, porque verdaderamente es bueno que pase algo así. Sobre todo después de lo hablado que fue el tema reglamentario, con la supuesta diferencia que tenían los Chevrolet y demás cuestiones. Que se haya dado lo del sábado es bueno para todos.
-Ahora pasemos al domingo, para analizar cuáles fueron las claves que te posibilitaron obtener el 19° triunfo en el TC. Una, sin dudas, tuvo que ver con la acertada decisión de correr la serie utilizando neumáticos lisos sobre una superficie mojada.
-Sí, fue una jugada arriesgada. Pero bueno, en definitiva resultó muy positiva. Hubo consenso general, mediante el cual se evaluaron un montón de cosas. Obviamente, me terminaron de convencer, je. En estos casos, uno se toma ciertos recaudos para tratar de ir seguro y quizás es demasiado precavido, sin detenerse en algunas cosas. Con la goma lisa se pudo hacer una buena serie, independientemente de que después no nos alcanzó para quedar como los más rápidos. O sea, la victoria final pasó por otro lado, no sólo por lo de la serie. Creo que si hubiésemos tenido la goma para lluvia, no sé si lográbamos la diferencia que hicimos, pero seguro ganábamos igual porque el auto había quedado con un buen equilibrio.
-Otra alternativa fundamental terminó siendo la maniobra sobre Juan Martín Trucco. Y ahí, más allá de la buena aceleración y puesta a punto que tenía tu auto, dio la sensación que lo llegaste a estudiar al pibe...
-Sabía que en la primera curva no podía intentar el sobrepaso, pero sí que lo debía hacer en la primera vuelta. No iban a generarse muchas posibilidades. Posadas es un circuito difícil para poder pasar, más aún si el que tenés enfrente dispone de un buen auto. Había que intentarlo y por suerte salió una buena maniobra.
-¿Qué te generaron los cuatro ingresos del auto de seguridad? ¿Tuviste cero preocupación como se pudo percibir desde afuera o en algún momento llegaste a inquietarte?
-No, la idea era estar concentrado para hacer buenos relanzamientos y no perder todo lo que veníamos ganando. Ese era el objetivo. A veces sale bien, otras no tanto. Pero siempre apuntamos a mantener el nivel y aprovechar el auto que teníamos. Evitar cualquier tipo de maniobra fallida.
-Ahora, qué carrera accidentada se dio en Posadas, ¿no?
-Sí. Hubo muchos autos de seguridad, todo fue bastante complicado. Y obviamente que cuando se cometen tantos excesos pasan esas situaciones. Qué sé yo, es parte de las carreras.
-Luego de este triunfo, vale repetir, el 19° sobre 257 presentaciones, pudiste escalar hasta el tercer casillero del campeonato, a 47 puntos del líder Facundo Ardusso. ¿Cómo se sigue?
-Tenemos que estar tranquilos. Por sobre todas las cosas, hay que seguir trabajando para evolucionar aún más y que la etapa de la Copa de Oro nos encuentre con un buen auto. Apuntamos a tener potencial para poder pelear el campeonato.
-A propósito de potencial, la apuesta por Fernando García ha salido perfecta. Los resultados obtenidos en la primera parte del año no dejan lugar a ninguna especulación.
-Fue una apuesta grande el tema de los motores con Fernando. Sin embargo, aquellos que lo conocíamos sabíamos de su capacidad. Se trabajó fuerte y estamos bien. Contamos con buen potencial sobre los motores y hay que disfrutar también de eso. Pero como dije antes, no hay que dormirse. Tenemos que seguir trabajando y lograr que esto nos fortalezca para tener una buena Copa de Oro.

Festejó en Posadas, octava fecha del Turismo Carretera, luego de mostrarse claramente superior y dominar la final casi a voluntad. De ahí viajó a Buenos Aires. El día siguiente al triunfo lo llevó de un lado para el otro. De entrevista a entrevista. Y el celular no paró de sonar. En esa vorágine, ocultando el cansancio y ya preparado para rumbear hacia Mar del Plata, Christian Ledesma habla con Mundoveloz.
Se lo nota feliz al piloto de Chevrolet, campeón 2007, que no ocupaba el escalón más alto desde el 21 de julio del año pasado, en una carrera desarrollada en Buenos Aires. Eso sí, admite que todavía sufre molestias en las vértebras lumbares, producto de "una pista muy ondulada, donde vas todo el tiempo a los saltos". También que sólo quiere completar el trayecto por la Autovía 2 para abrazar a los suyos. Los hijos Franco y Luca. La esposa Jacqueline Bianchi. Los que viven esto "con mucha pasión, contentos y hasta un poco renegados, porque todavía no llegué a casa y me quieren saludar", según propias palabras.
-¿Cuál es tu primera reflexión tras el auspicioso fin de semana?
-La realidad es que el auto funcionó muy bien. Tuvo respuestas desde el momento que lo pusimos en pista, aunque nos quedaba la incertidumbre por saber qué ritmo mostraría al momento de la carrera. Necesitábamos de un comportamiento regular, lo cual se dio y fue determinante. Eso me dio la ventaja de poder disfrutar del auto. Más allá de ir rápido, claro.
-¿Te sentís más aliviado?
-Me pone contento. Y obviamente, esto nos da la posibilidad de tener la victoria que necesitamos para poder pelear el campeonato. Nos prendimos un poco más y estamos firmes dentro de los doce. Lo estoy disfrutando.
-Vayamos por partes. El sábado se dio una situación casi impensada, cuando igualaste el mejor registro clasificatorio con Leonel Sotro. Y lo primero que dijiste fue "esto le hace muy bien a la categoría".
-Sí, porque verdaderamente es bueno que pase algo así. Sobre todo después de lo hablado que fue el tema reglamentario, con la supuesta diferencia que tenían los Chevrolet y demás cuestiones. Que se haya dado lo del sábado es bueno para todos.
-Ahora pasemos al domingo, para analizar cuáles fueron las claves que te posibilitaron obtener el 19° triunfo en el TC. Una, sin dudas, tuvo que ver con la acertada decisión de correr la serie utilizando neumáticos lisos sobre una superficie mojada.
-Sí, fue una jugada arriesgada. Pero bueno, en definitiva resultó muy positiva. Hubo consenso general, mediante el cual se evaluaron un montón de cosas. Obviamente, me terminaron de convencer, je. En estos casos, uno se toma ciertos recaudos para tratar de ir seguro y quizás es demasiado precavido, sin detenerse en algunas cosas. Con la goma lisa se pudo hacer una buena serie, independientemente de que después no nos alcanzó para quedar como los más rápidos. O sea, la victoria final pasó por otro lado, no sólo por lo de la serie. Creo que si hubiésemos tenido la goma para lluvia, no sé si lográbamos la diferencia que hicimos, pero seguro ganábamos igual porque el auto había quedado con un buen equilibrio.
-Otra alternativa fundamental terminó siendo la maniobra sobre Juan Martín Trucco. Y ahí, más allá de la buena aceleración y puesta a punto que tenía tu auto, dio la sensación que lo llegaste a estudiar al pibe...
-Sabía que en la primera curva no podía intentar el sobrepaso, pero sí que lo debía hacer en la primera vuelta. No iban a generarse muchas posibilidades. Posadas es un circuito difícil para poder pasar, más aún si el que tenés enfrente dispone de un buen auto. Había que intentarlo y por suerte salió una buena maniobra.
-¿Qué te generaron los cuatro ingresos del auto de seguridad? ¿Tuviste cero preocupación como se pudo percibir desde afuera o en algún momento llegaste a inquietarte?
-No, la idea era estar concentrado para hacer buenos relanzamientos y no perder todo lo que veníamos ganando. Ese era el objetivo. A veces sale bien, otras no tanto. Pero siempre apuntamos a mantener el nivel y aprovechar el auto que teníamos. Evitar cualquier tipo de maniobra fallida.
-Ahora, qué carrera accidentada se dio en Posadas, ¿no?
-Sí. Hubo muchos autos de seguridad, todo fue bastante complicado. Y obviamente que cuando se cometen tantos excesos pasan esas situaciones. Qué sé yo, es parte de las carreras.
-Luego de este triunfo, vale repetir, el 19° sobre 257 presentaciones, pudiste escalar hasta el tercer casillero del campeonato, a 47 puntos del líder Facundo Ardusso. ¿Cómo se sigue?
-Tenemos que estar tranquilos. Por sobre todas las cosas, hay que seguir trabajando para evolucionar aún más y que la etapa de la Copa de Oro nos encuentre con un buen auto. Apuntamos a tener potencial para poder pelear el campeonato.
-A propósito de potencial, la apuesta por Fernando García ha salido perfecta. Los resultados obtenidos en la primera parte del año no dejan lugar a ninguna especulación.
-Fue una apuesta grande el tema de los motores con Fernando. Sin embargo, aquellos que lo conocíamos sabíamos de su capacidad. Se trabajó fuerte y estamos bien. Contamos con buen potencial sobre los motores y hay que disfrutar también de eso. Pero como dije antes, no hay que dormirse. Tenemos que seguir trabajando y lograr que esto nos fortalezca para tener una buena Copa de Oro.



