Las noches ya no son cálidas como lo fueron hasta poco tiempo atrás. El verano parece haberle dado paso, definitivamente, al otoño. Pero a nadie le importó, seguramente, la temperatura. Se trataba, apenas, de un detalle en una noche donde los corazones empezaban a latir cada minuto que transcurría con más intensidad.
El momento tan esperado se acercaba, inexorablemente, pero el gran protagonista de la jornada seguía transitando, acompañado por su familia y con lógica cautela, por la Ruta Nacional 34. Poco antes de las 22:00 del domingo, tomamos conocimiento que Martín Basso, obviamente, de él se trata, estaba en jurisdicción de Sunchales, unos cuarenta kilómetros al norte de Rafaela.
Josefina y sus hijas Lara y María compartían el automóvil con el ganador en Termas de Río Hondo, que no estaba realizando solo esa travesía. Ricardo y Oscar, que como dice una popular canción futbolera "lo siguen a todas partes", transitaban el mismo camino, que tenían un destino feliz aguardándolo.
Cuando este periodista arribó a la empresa familiar, lo recibió un escenario muy particular, en el que la felicidad se podía observar a cada paso. Juan Carlos, el tío de Martín, esperaba en soledad, para ser el primero en expresarle su cariño. Claro que, después, se sumó a otros familiares, amigos y a los integrantes de la Peña "Juan F. B. Basso", que estaban haciendo guardia desde hacía varios minutos frente a uno de los accesos a Basso S.A.
Martín descendió con tranquilidad de su automóvil. La misma que exhibió durante la competencia que ganó de punta a punta, aún cuando Matías Rossi se atrevió a discutirle la victoria. Sereno, quizás algo cansado, pero con la sonrisa dibujada permanentemente en su rostro barbado, fue respondiendo ante cada muestra de afecto con un gesto o con una palabra de agradecimiento.
El trofeo, por un momento, ocupó el centro de la escena. Todos querían fotografiarse con el premio que recibió Martín por su resonante triunfo en tierras santiagueñas. El protagonista, también habló con LA OPINION, denotando su enorme felicidad -por si hiciese falta- y su satisfacción por haber saldado una cuenta pendiente.
"El viernes cometí un error en la primera clasificación, pero el sábado pude completar una vuelta perfecta, que se reflejó no solamente en la pole, sino también en el récord del circuito; a partir de ese momento, tenía la certeza que iba a tener una muy buena posibilidad de luchar por la victoria el domingo", reconoció Martín.
Después, señaló que "hice una serie rápida y con un ritmo excelente; eso me permitió largar desde el mejor lugar en la final y manejar con tranquilidad; sinceramente, en las primeras vueltas Matías (Rossi) me presionó bastante, pero cuando él tuvo un despiste, me encontré con una diferencia de más de diez segundos, que me simplificó definitivamente el trabajo".
Martín sostuvo que "ganar una carrera de TC es prácticamente como para ganar un campeonato en cualquier otra categoría; ahora que logré ese objetivo, voy a intentar meterme en la Copa de Oro, a pesar de haber perdido las cuatro primeras fechas. Soy consciente que no será sencillo, pero hoy tengo un medio como para intentarlo".

Las noches ya no son cálidas como lo fueron hasta poco tiempo atrás. El verano parece haberle dado paso, definitivamente, al otoño. Pero a nadie le importó, seguramente, la temperatura. Se trataba, apenas, de un detalle en una noche donde los corazones empezaban a latir cada minuto que transcurría con más intensidad.
El momento tan esperado se acercaba, inexorablemente, pero el gran protagonista de la jornada seguía transitando, acompañado por su familia y con lógica cautela, por la Ruta Nacional 34. Poco antes de las 22:00 del domingo, tomamos conocimiento que Martín Basso, obviamente, de él se trata, estaba en jurisdicción de Sunchales, unos cuarenta kilómetros al norte de Rafaela.
Josefina y sus hijas Lara y María compartían el automóvil con el ganador en Termas de Río Hondo, que no estaba realizando solo esa travesía. Ricardo y Oscar, que como dice una popular canción futbolera "lo siguen a todas partes", transitaban el mismo camino, que tenían un destino feliz aguardándolo.
Cuando este periodista arribó a la empresa familiar, lo recibió un escenario muy particular, en el que la felicidad se podía observar a cada paso. Juan Carlos, el tío de Martín, esperaba en soledad, para ser el primero en expresarle su cariño. Claro que, después, se sumó a otros familiares, amigos y a los integrantes de la Peña "Juan F. B. Basso", que estaban haciendo guardia desde hacía varios minutos frente a uno de los accesos a Basso S.A.
Martín descendió con tranquilidad de su automóvil. La misma que exhibió durante la competencia que ganó de punta a punta, aún cuando Matías Rossi se atrevió a discutirle la victoria. Sereno, quizás algo cansado, pero con la sonrisa dibujada permanentemente en su rostro barbado, fue respondiendo ante cada muestra de afecto con un gesto o con una palabra de agradecimiento.
El trofeo, por un momento, ocupó el centro de la escena. Todos querían fotografiarse con el premio que recibió Martín por su resonante triunfo en tierras santiagueñas. El protagonista, también habló con LA OPINION, denotando su enorme felicidad -por si hiciese falta- y su satisfacción por haber saldado una cuenta pendiente.
"El viernes cometí un error en la primera clasificación, pero el sábado pude completar una vuelta perfecta, que se reflejó no solamente en la pole, sino también en el récord del circuito; a partir de ese momento, tenía la certeza que iba a tener una muy buena posibilidad de luchar por la victoria el domingo", reconoció Martín.
Después, señaló que "hice una serie rápida y con un ritmo excelente; eso me permitió largar desde el mejor lugar en la final y manejar con tranquilidad; sinceramente, en las primeras vueltas Matías (Rossi) me presionó bastante, pero cuando él tuvo un despiste, me encontré con una diferencia de más de diez segundos, que me simplificó definitivamente el trabajo".
Martín sostuvo que "ganar una carrera de TC es prácticamente como para ganar un campeonato en cualquier otra categoría; ahora que logré ese objetivo, voy a intentar meterme en la Copa de Oro, a pesar de haber perdido las cuatro primeras fechas. Soy consciente que no será sencillo, pero hoy tengo un medio como para intentarlo".



