El Turismo Carretera, no es solamente el andar de una cantidad de autos, preparados especialmente para una competición en distintos autódromos del país. El TC tiene vida propia al costado de los circuitos, y con el paso del tiempo y de la historia, nació, creció, maduró y cada vez que se enciende la luz verde, 40 mil, 50 mil, a veces menos a veces más, almas se encuentran para vibrar con el hermoso rugir de los motores.
Pero la categoría más grande del país no es solo un equipo de motoristas, pilotos, periodistas, promotoras, si no que adentro de cada escenario se construyen historias desde la propia gente que va a acampar y se quedan durante muchos días esperando que se abran las puertas del escenario. Así es como se arman peñas, se conocen personas de distintos lugares y se puede decir que se une el país en cuatro días.
Eso es el Turismo Carretera, marcas y pilotos disputando una competencia y detrás de cada alambrado miles de fanáticos disfrutando de la vida y de su momento.
Ese fanatismo por el Turismo Carretera, está evidenciado en que faltan nueve días para la carrera en Paraná y ya hay varios grupos de personas a la vera de la ruta, esperando ingresar al autódromo del Club de Volantes Entrerrianos donde se disputará la fecha número 11 del campeonato.
Desafiando al frío, haciéndole frente a la soledad, para disfrutar de esos tres días de actividad, están los hinchas, entre ellos los de la Peña El Canario, quienes recibieron al EL DIARIO en una jornada nocturna de muy baja temperatura.
UN COLECTIVO AMARILLO. “Pasen, pasen”, dice Paulo Sauthier, ex arquero de Sportivo Urquiza y uno de los integrante de la Peña El Canario.
El colectivo amarillo, es su casa instalada a la vera de la ruta 12 y donde está el primer grupo de personas que tendrá el privilegio de ser los primeros en ingresar para ubicarse en el predio del autódromo.
“Tenemos la carpa, adaptada al colectivo, por eso, aunque venga una tormenta con mucho viento, resiste y no se mueve”, contó Paulo. La carpa es amplia y de entrada se encuentra una mesa, donde se comen y pasan gran parte del día en las travesías los integrantes de la peña que viajan a todos los autódromos del país.
“El colectivo tiene todo”, continúa con su relato quien a su vez es el encargado del cuidado de las pertenencias. “Acá (señala una mesa con banquetas), es donde se juega al truco durante todo los viajes (para graficar el lugar, sería como el hall de una casa)”.
“Después tenemos cocina con todos los instrumentos, porque se hacen muchas comidas, no sólo asado”, indica.
Y continúa con la muestra de su amado colectivo amarillo. “Tenemos calefón, así que contamos con agua caliente, es por eso que nos bañamos acá”, precisó.
Es un colectivo chico pero con todos los detalles. No se pierden uno para que cada fin de semana sea impecable. “Contamos con dos freezer uno va adentro funcionando, porque le hicimos una salida de gas al cole para poder ir con electricidad durante el viaje”.
¿Y dónde duermen? pregunta EL DIARIO. Señala una pieza, que está al fondo del habitáculo “Tenemos seis camas, tres cuchetas y donde se juega al truco, ahí se baja y se forma una cama matrimonial. El espacio también es utilizado para los almuerzos y cenas.
En ese lugar conviven nueve personas durante varios fines de semanas en distintos lugares del país ya que “tratamos de no perdernos ninguna carrera del TC”, concluyó Paulo.
RELATO DE UN FUNDADOR. Mariano Saltzman por su parte, es una de las personas que se encuentra al cuidado del colectivo y quién inició este estilo de vida: “La Peña el Canario nació hace cuatro años cuando compramos el micro. El nombre nació por un juego, yo le mandaba fotos y el resto elegía el nombre. Pero que estamos juntos es desde hace 10 años”.
En cuanto al grupo, el chofer de la grandes aventuras relató: “Somos un grupo de amigos, empezó con cuatro, se fue uno se agregaron otros y ahora somos ocho los dueños del colectivo”.
Sobre el arribo con tantos días de anticipación dijo: “Todos los años se hace una cola grande, el año pasado tuvimos una semana y media antes y quedamos terceros, la idea fue venir más temprano para tomar el primer lugar. Además para guardar lugar a la gente que cuando nosotros vamos afuera nos esperan y de esa forma les devolvemos el favor a ellos. Es un intercambio de todo, conocemos gente muy buena y se hace muchos amigos”, contó.
Para finalizar, se refirió a que lo que seduce más de estos recorridos: “En particular me gustan los autos, las carreras, estar con el del al lado intercambiando comida, la joda, la verdad que todo me gusta”.
AMANTE DEL FOLCLORE. La vida del TC une a muchas personas, está el caso de Paulo Sauthier a quien le gusta el entorno del TC. “Estoy toda la semana con el trabajo, entrenando arqueros, con mis hijos que también juegan al fútbol. Esto es mi descanso, a pesar de no ser tan fanático del TC, no me perdí ninguna carrera desde que empezamos con el grupo”, explicó.
“Me trae muchos recuerdos cuando teníamos los grupos de fútbol, acá es lo mismo compartimos con el que está al lado somos hermanos por cuatro días, y en algunos casos perdura por mucho tiempo, invitamos a la familia, ellos también lo hacen. Esto es espectacular”, aseguró Pablo en referencia a la vida dentro de los autódromos.
Después habló de la seguridad: “Esto es atípico de tener tanto tiempo el colectivo en la ruta, pero nos vamos turnando, no pasa nada. En la mayoría de los autódromos no nos faltó nunca nada, prestamos sillones los devuelven, nunca perdimos algo. El ambiente es muy bueno, no hay peleas, estamos con bandera de Ford y al lado está la gente de Chevrolet y nadie insulta a nadie”, explicó.
Para finalizar, se refirió a cómo nació ésta historia en su vida: “Yo desde chiquito sigo fútbol, y el TC empezó hace cuatro años a mi vida. Se empezó con una carpa, después con una casilla y se llegó a esto. Después hay cosas, como que el Gurí vaya a visitarnos a la ranchada nuestra, que Mariano (por Werner) en boxes nos abrace, conocer los pilotos de otros grupos. Un día De Benedictis que se acercó a llevar la bandera de los chicos. Es increíble, no se puede definir, lo que se vive en el Turismo Carretera, pero a esto lo veo como una terapia mía, para descansar compartir con la gente y ver salir el sol a la ocho de la mañana, es muy lindo”, concluyó.
Los nueve Canarios
El grupo de la Peña El Canario está conformado por:
-Mariano Saltzman (Shrek), 33 años, empleado.
-Marcos Carranza, 42 años, profesional.
-Paulo Sauthier (Pepa), 48 años, empleado.
-Nelson Zandomeni (Lechu), 41 años, empleado.
-Gervasio Londero (Gervi) 38 años, empleado.
-Pablo Quiroga (Flaco), 42 años, profesional.
-Pablo Martínez (Pablito), 38 años, profesional.
-Gustavo Yacob (Mamengo), 29 años, empleado.
-Bernardino Paniagua (Berni) 38 años, comerciante.

El Turismo Carretera, no es solamente el andar de una cantidad de autos, preparados especialmente para una competición en distintos autódromos del país. El TC tiene vida propia al costado de los circuitos, y con el paso del tiempo y de la historia, nació, creció, maduró y cada vez que se enciende la luz verde, 40 mil, 50 mil, a veces menos a veces más, almas se encuentran para vibrar con el hermoso rugir de los motores.
Pero la categoría más grande del país no es solo un equipo de motoristas, pilotos, periodistas, promotoras, si no que adentro de cada escenario se construyen historias desde la propia gente que va a acampar y se quedan durante muchos días esperando que se abran las puertas del escenario. Así es como se arman peñas, se conocen personas de distintos lugares y se puede decir que se une el país en cuatro días.
Eso es el Turismo Carretera, marcas y pilotos disputando una competencia y detrás de cada alambrado miles de fanáticos disfrutando de la vida y de su momento.
Ese fanatismo por el Turismo Carretera, está evidenciado en que faltan nueve días para la carrera en Paraná y ya hay varios grupos de personas a la vera de la ruta, esperando ingresar al autódromo del Club de Volantes Entrerrianos donde se disputará la fecha número 11 del campeonato.
Desafiando al frío, haciéndole frente a la soledad, para disfrutar de esos tres días de actividad, están los hinchas, entre ellos los de la Peña El Canario, quienes recibieron al EL DIARIO en una jornada nocturna de muy baja temperatura.
UN COLECTIVO AMARILLO. “Pasen, pasen”, dice Paulo Sauthier, ex arquero de Sportivo Urquiza y uno de los integrante de la Peña El Canario.
El colectivo amarillo, es su casa instalada a la vera de la ruta 12 y donde está el primer grupo de personas que tendrá el privilegio de ser los primeros en ingresar para ubicarse en el predio del autódromo.
“Tenemos la carpa, adaptada al colectivo, por eso, aunque venga una tormenta con mucho viento, resiste y no se mueve”, contó Paulo. La carpa es amplia y de entrada se encuentra una mesa, donde se comen y pasan gran parte del día en las travesías los integrantes de la peña que viajan a todos los autódromos del país.
“El colectivo tiene todo”, continúa con su relato quien a su vez es el encargado del cuidado de las pertenencias. “Acá (señala una mesa con banquetas), es donde se juega al truco durante todo los viajes (para graficar el lugar, sería como el hall de una casa)”.
“Después tenemos cocina con todos los instrumentos, porque se hacen muchas comidas, no sólo asado”, indica.
Y continúa con la muestra de su amado colectivo amarillo. “Tenemos calefón, así que contamos con agua caliente, es por eso que nos bañamos acá”, precisó.
Es un colectivo chico pero con todos los detalles. No se pierden uno para que cada fin de semana sea impecable. “Contamos con dos freezer uno va adentro funcionando, porque le hicimos una salida de gas al cole para poder ir con electricidad durante el viaje”.
¿Y dónde duermen? pregunta EL DIARIO. Señala una pieza, que está al fondo del habitáculo “Tenemos seis camas, tres cuchetas y donde se juega al truco, ahí se baja y se forma una cama matrimonial. El espacio también es utilizado para los almuerzos y cenas.
En ese lugar conviven nueve personas durante varios fines de semanas en distintos lugares del país ya que “tratamos de no perdernos ninguna carrera del TC”, concluyó Paulo.
RELATO DE UN FUNDADOR. Mariano Saltzman por su parte, es una de las personas que se encuentra al cuidado del colectivo y quién inició este estilo de vida: “La Peña el Canario nació hace cuatro años cuando compramos el micro. El nombre nació por un juego, yo le mandaba fotos y el resto elegía el nombre. Pero que estamos juntos es desde hace 10 años”.
En cuanto al grupo, el chofer de la grandes aventuras relató: “Somos un grupo de amigos, empezó con cuatro, se fue uno se agregaron otros y ahora somos ocho los dueños del colectivo”.
Sobre el arribo con tantos días de anticipación dijo: “Todos los años se hace una cola grande, el año pasado tuvimos una semana y media antes y quedamos terceros, la idea fue venir más temprano para tomar el primer lugar. Además para guardar lugar a la gente que cuando nosotros vamos afuera nos esperan y de esa forma les devolvemos el favor a ellos. Es un intercambio de todo, conocemos gente muy buena y se hace muchos amigos”, contó.
Para finalizar, se refirió a que lo que seduce más de estos recorridos: “En particular me gustan los autos, las carreras, estar con el del al lado intercambiando comida, la joda, la verdad que todo me gusta”.
AMANTE DEL FOLCLORE. La vida del TC une a muchas personas, está el caso de Paulo Sauthier a quien le gusta el entorno del TC. “Estoy toda la semana con el trabajo, entrenando arqueros, con mis hijos que también juegan al fútbol. Esto es mi descanso, a pesar de no ser tan fanático del TC, no me perdí ninguna carrera desde que empezamos con el grupo”, explicó.
“Me trae muchos recuerdos cuando teníamos los grupos de fútbol, acá es lo mismo compartimos con el que está al lado somos hermanos por cuatro días, y en algunos casos perdura por mucho tiempo, invitamos a la familia, ellos también lo hacen. Esto es espectacular”, aseguró Pablo en referencia a la vida dentro de los autódromos.
Después habló de la seguridad: “Esto es atípico de tener tanto tiempo el colectivo en la ruta, pero nos vamos turnando, no pasa nada. En la mayoría de los autódromos no nos faltó nunca nada, prestamos sillones los devuelven, nunca perdimos algo. El ambiente es muy bueno, no hay peleas, estamos con bandera de Ford y al lado está la gente de Chevrolet y nadie insulta a nadie”, explicó.
Para finalizar, se refirió a cómo nació ésta historia en su vida: “Yo desde chiquito sigo fútbol, y el TC empezó hace cuatro años a mi vida. Se empezó con una carpa, después con una casilla y se llegó a esto. Después hay cosas, como que el Gurí vaya a visitarnos a la ranchada nuestra, que Mariano (por Werner) en boxes nos abrace, conocer los pilotos de otros grupos. Un día De Benedictis que se acercó a llevar la bandera de los chicos. Es increíble, no se puede definir, lo que se vive en el Turismo Carretera, pero a esto lo veo como una terapia mía, para descansar compartir con la gente y ver salir el sol a la ocho de la mañana, es muy lindo”, concluyó.
Los nueve Canarios
El grupo de la Peña El Canario está conformado por:
-Mariano Saltzman (Shrek), 33 años, empleado.
-Marcos Carranza, 42 años, profesional.
-Paulo Sauthier (Pepa), 48 años, empleado.
-Nelson Zandomeni (Lechu), 41 años, empleado.
-Gervasio Londero (Gervi) 38 años, empleado.
-Pablo Quiroga (Flaco), 42 años, profesional.
-Pablo Martínez (Pablito), 38 años, profesional.
-Gustavo Yacob (Mamengo), 29 años, empleado.
-Bernardino Paniagua (Berni) 38 años, comerciante.



