El Gurí tiene varios argumentos para ilusionarse y esperanzar a los fanáticos de Ford en festejar un nuevo campeonato en la especialidad. Reglamentariamente está habilitado, ganó, y posiblemente eso sea más positivo que tener el lastre que posee.
Está a escasos 11 puntos del líder de la Copa y la fecha entrega puntaje especial, y es uno de los pocos aspirantes al cetro más preciado que conoce el sabor de la victoria en el Coliseo Porteño.
La definición entró en la cuenta regresiva. El momento culmine de la temporada 2011 ya entró en clima. Entre los 11 aspirantes a la corona, el Gurí tiene algunos factores que engrosan sus aspiraciones. El entrerriano cumplió con la victoria reglamentaria en el año y es uno de los pocos pilotos que pugnan por el campeonato que ya subió al escalón más alto del podio en el mencionado escenario, precisamente en 2004 cuando se consagró, éxito que repitió en 2009.
Ubicado sexto entre el distinguido grupo que peleará por la corona, la experiencia, su gusto por el trazado, su habilidad conductiva, y la puesta a punto en el Ford que atiende su propio equipo y motoriza Miguel Ojeda símil a la que lo vio ganador en La Plata, serán los argumentos con los que el ídolo de la marca del óvalo intentará volver a pintar el uno para la próxima temporada que lo tendrá como protagonista, dejando en evidencia su continuidad dentro de la categoría.

El Gurí tiene varios argumentos para ilusionarse y esperanzar a los fanáticos de Ford en festejar un nuevo campeonato en la especialidad. Reglamentariamente está habilitado, ganó, y posiblemente eso sea más positivo que tener el lastre que posee.
Está a escasos 11 puntos del líder de la Copa y la fecha entrega puntaje especial, y es uno de los pocos aspirantes al cetro más preciado que conoce el sabor de la victoria en el Coliseo Porteño.
La definición entró en la cuenta regresiva. El momento culmine de la temporada 2011 ya entró en clima. Entre los 11 aspirantes a la corona, el Gurí tiene algunos factores que engrosan sus aspiraciones. El entrerriano cumplió con la victoria reglamentaria en el año y es uno de los pocos pilotos que pugnan por el campeonato que ya subió al escalón más alto del podio en el mencionado escenario, precisamente en 2004 cuando se consagró, éxito que repitió en 2009.
Ubicado sexto entre el distinguido grupo que peleará por la corona, la experiencia, su gusto por el trazado, su habilidad conductiva, y la puesta a punto en el Ford que atiende su propio equipo y motoriza Miguel Ojeda símil a la que lo vio ganador en La Plata, serán los argumentos con los que el ídolo de la marca del óvalo intentará volver a pintar el uno para la próxima temporada que lo tendrá como protagonista, dejando en evidencia su continuidad dentro de la categoría.


