Fue la noche dorada de Santiago Mangoni. El mejor piloto local, distinguido hace poco con el Fangio de Plata, el mejor premio que la ciudad de Balcarce otorga al deporte, cumplió su sueño de subir un peldaño más en su carrera deportiva, subiendo la apuesta al TC Pista, a partir de un Chevrolet que perteneciera a José Ciantini, su padrino deportivo desde los inicios nacionales del joven piloto.
Un buen marco de público acompañó al ex TC Mouras, en una cena-show que se sirvió este sábado en Club Ferroviarios, una institución deportiva que aunque no tiene relación alguna con el piloto, cedió sus instalaciones a tal efecto. El piloto retribuyó la actitud, donando un juego de camisetas para las divisiones de fútbol que representan al mencionado Club.
Fue un encuentro muy ameno, en el cual no abundaron las palabras sino los hechos. Se proyectó un video de sus inicios en el karting zonal, pasando por la competencia del Atlántico y el Campeonato logrado en TSC en el Juan Manuel Fangio.
Luego comenzó a tomar protagonismo la chevy albiverde que lo trajo al TCP Mouras y al TC Mouras, hasta cerrar el video un emotivo relato de José Luis Benedetto, cuando Santiago se coronó vencedor de la categoría el pasado 21 de noviembre, carrera que le dio el pasaporte para acceder al TCPista.
Un grupo de colaboradores, auspiciantes y amigos hicieron uso de la palabra que iniciara José Ciantini, y que luego continuara el propio Mangoni. Pirotecnia y música se combinaron para el momento más esperado.
El animador José Joglar dio marco al instante, cuando se descubrió bajo un lienzo plateado el flamante vehículo también albiverde, con detalles y un número ya característicos del Team Mangoni. El 141 ploteado en los laterales selló el trabajo de un grupo de gente cuantioso que participó en la velada.
Todavía faltaba lo mejor, y el marco melódico que acompañaba el momento se vio opacado por la música del motor que Santiago Mangoni hizo sentir sobre el final de la fiesta. Todo se coronó con los aplausos de la concurrencia, más los fanáticos por sacarse una foto con el piloto. Fue el cierre de un evento esperado y el inicio de un nuevo paso para otro representante balcarceño con porte local. Un gran piloto, pero antes que eso una gran persona.

Fue la noche dorada de Santiago Mangoni. El mejor piloto local, distinguido hace poco con el Fangio de Plata, el mejor premio que la ciudad de Balcarce otorga al deporte, cumplió su sueño de subir un peldaño más en su carrera deportiva, subiendo la apuesta al TC Pista, a partir de un Chevrolet que perteneciera a José Ciantini, su padrino deportivo desde los inicios nacionales del joven piloto.
Un buen marco de público acompañó al ex TC Mouras, en una cena-show que se sirvió este sábado en Club Ferroviarios, una institución deportiva que aunque no tiene relación alguna con el piloto, cedió sus instalaciones a tal efecto. El piloto retribuyó la actitud, donando un juego de camisetas para las divisiones de fútbol que representan al mencionado Club.
Fue un encuentro muy ameno, en el cual no abundaron las palabras sino los hechos. Se proyectó un video de sus inicios en el karting zonal, pasando por la competencia del Atlántico y el Campeonato logrado en TSC en el Juan Manuel Fangio.
Luego comenzó a tomar protagonismo la chevy albiverde que lo trajo al TCP Mouras y al TC Mouras, hasta cerrar el video un emotivo relato de José Luis Benedetto, cuando Santiago se coronó vencedor de la categoría el pasado 21 de noviembre, carrera que le dio el pasaporte para acceder al TCPista.
Un grupo de colaboradores, auspiciantes y amigos hicieron uso de la palabra que iniciara José Ciantini, y que luego continuara el propio Mangoni. Pirotecnia y música se combinaron para el momento más esperado.
El animador José Joglar dio marco al instante, cuando se descubrió bajo un lienzo plateado el flamante vehículo también albiverde, con detalles y un número ya característicos del Team Mangoni. El 141 ploteado en los laterales selló el trabajo de un grupo de gente cuantioso que participó en la velada.
Todavía faltaba lo mejor, y el marco melódico que acompañaba el momento se vio opacado por la música del motor que Santiago Mangoni hizo sentir sobre el final de la fiesta. Todo se coronó con los aplausos de la concurrencia, más los fanáticos por sacarse una foto con el piloto. Fue el cierre de un evento esperado y el inicio de un nuevo paso para otro representante balcarceño con porte local. Un gran piloto, pero antes que eso una gran persona.


