El autódromo de Balcarce volvió a sentir el latido de uno de los escenarios más lindos y emblemáticos que tiene la República Argentina. La ciudad y los balcarceños volvieron a respirar automovilismo y vivieron una jornada cargada de emociones. Antes y durante el fin de semana miles de fanáticos celebraron el regreso a la actividad del circuito que lleva el nombre de Juan Manuel Fangio.
Luego de 15 años de inactividad, el histórico dibujo ubicado en la Sierra La Barrosa volvió a juntar a simpatizantes, pilotos, equipos, periodistas, dirigentes y a familias enteras para disfrutar de un momento largamente esperado. Hubo emociones, recuerdos, y homenajes. Nadie quiso perderse la reapertura.
Para Balcarce fueron días intensos, de mucha adrenalina, y con clima de fiesta permanente. La ciudad volvió a sentir el movimiento en sus calles como en las viejas épocas. Todos sentían que algo distinto estaba pasando y lo hacían saber con su presencia en las arterias, en las conferencias y en el giro de las Pick Up por la zona céntrica. Para todos ellos el regreso tuvo un significado especial. Para las generaciones más grandes fue un volver a encontrarse con grandes recuerdos, mientras que para las nuevas significó descubrir que un enorme elefante que estaba dormido y que ahora despertó.

Balcarce volvió a respirar automovilismo y volvió a ocupar un lugar central dentro de la agenda del deporte motor. La localidad ubicada al sudeste de la provincia de Buenos Aires también notó el movimiento económico que generó la presencia de tanta gente.Hoteles, comercios y gastronomía, entre otras cosas, lo aprovecharon.
A partir de ahora vendrán para el autódromo otras etapas, pero el primer gran desafío será el de mantener la llama que se encendió este fin de semana.
Después de mucho tiempo los motores se volvieron a escuchar y el festejo fue grande. Balcarce soñó con lo que se vivió el domingo y sigue soñando con cumplir con más logros. Volvió Balcarce, volvió el Juan Manuel Fangio y el público hizo de eso una verdadera fiesta.

El autódromo de Balcarce volvió a sentir el latido de uno de los escenarios más lindos y emblemáticos que tiene la República Argentina. La ciudad y los balcarceños volvieron a respirar automovilismo y vivieron una jornada cargada de emociones. Antes y durante el fin de semana miles de fanáticos celebraron el regreso a la actividad del circuito que lleva el nombre de Juan Manuel Fangio.
Luego de 15 años de inactividad, el histórico dibujo ubicado en la Sierra La Barrosa volvió a juntar a simpatizantes, pilotos, equipos, periodistas, dirigentes y a familias enteras para disfrutar de un momento largamente esperado. Hubo emociones, recuerdos, y homenajes. Nadie quiso perderse la reapertura.
Para Balcarce fueron días intensos, de mucha adrenalina, y con clima de fiesta permanente. La ciudad volvió a sentir el movimiento en sus calles como en las viejas épocas. Todos sentían que algo distinto estaba pasando y lo hacían saber con su presencia en las arterias, en las conferencias y en el giro de las Pick Up por la zona céntrica. Para todos ellos el regreso tuvo un significado especial. Para las generaciones más grandes fue un volver a encontrarse con grandes recuerdos, mientras que para las nuevas significó descubrir que un enorme elefante que estaba dormido y que ahora despertó.

Balcarce volvió a respirar automovilismo y volvió a ocupar un lugar central dentro de la agenda del deporte motor. La localidad ubicada al sudeste de la provincia de Buenos Aires también notó el movimiento económico que generó la presencia de tanta gente.Hoteles, comercios y gastronomía, entre otras cosas, lo aprovecharon.
A partir de ahora vendrán para el autódromo otras etapas, pero el primer gran desafío será el de mantener la llama que se encendió este fin de semana.
Después de mucho tiempo los motores se volvieron a escuchar y el festejo fue grande. Balcarce soñó con lo que se vivió el domingo y sigue soñando con cumplir con más logros. Volvió Balcarce, volvió el Juan Manuel Fangio y el público hizo de eso una verdadera fiesta.



