En Viedma, una de las caras nuevas que tuvo el fin de semana fue Lucas Carabajal, que debutó a bordo del Ford Mustang con el DTA Racing, y a falta de dos vueltas, debió abandonar cuando estaba para terminar dentro de los diez primeros. “Sacando la rotura estuvimos más que a la altura. En la final veníamos con un muy buen ritmo, pero son cosas que pasan”, sintetizó el campeón del TC Mouras en 2025.
Lucas, a pesar del abandono, se mostró muy conforme con el rendimiento: “Si bien pasó faltando poquito, cuando veníamos entre los 10, estoy cero amargado, porque veníamos haciendo un gran fin de semana, sobrepasando las expectativas”. Carabajal también expresó su felicidad por ser parte de “La máxima”: “Cumplimos la primera parte del sueño que era debutar en Turismo Carretera y encima andando bien, así que súper contento”.
Carabajal, quién al final terminó 39 con 22 vueltas completadas, alegó que se rompió un pistón y algunas cosas más, pero nada de gravedad para su continuidad. “Fue una rotura sin ningún aviso, venía todo perfecto y cuando fui a acelerar para la recta se puso en 5 cilindros y tuve que parar, pero bueno, son cosas que pueden pasar, se rompió porque se tenía que romper y justo nos tocó ahora”, dijo el piloto del DTA Racing, el único del equipo.
La prueba fue clave:
Lucas, quién no llegó a El Calafate por los tiempos, probó hace dos semanas en La Plata para sacar conclusiones sobre el comportamiento del Mustang: “Anduvimos muy bien e hicimos un tiempo bastante bueno para ser la primera vez arriba del auto. Cambiamos un montón de cosas para dejar el auto más a gusto mío y nos habían quedado algunas cositas para mejorar en el taller. En Viedma caímos aún mejor que en la prueba”, expresó Carabajal, que largó 17 y venía noveno, previo a la rotura.
Expectativas:
A pesar de anotar a su cuenta los primeros puntos en el campeonato, que lo ubican 47° con 5.5 puntos, la performance en Viedma le permite a Lucas pensar en grande para el 2026: “Me puse como objetivo personal tratar de entrar al Playoff, sé que es difícil porque casi que tenemos dos carreras menos, no corrí en Calafate y en Viedma abandonamos, y por ahí si hubiéramos terminado entre los 10 ya hubiéramos quedado un poquito más cerca del lote de los 12, pero hay que ir paso a paso y lo importante es que anduvimos bien”.
Ya con la mirada puesta en Neuquén para el próximo 28 y 29 de marzo, el chaqueño sabe que hay cosas aún por pulir con su nuevo equipo: “Para Neuquén está todo medianamente organizado para llegar bien. Tenemos muchas cosas para ir mejorando, pero para ser la primera caímos bastante bien, porque nunca había laburado con nadie del equipo entonces fue todo nuevo”.