Julián Santero introdujo en la historia grande del Turismo Carretera a BMW. El piloto de Mendoza ganó todo en Viedma y le dió a la marca el primer triunfo dentro de la categoría. Si bien lo había hecho en El Calafate, su auto fue excluido por técnica y el bajón anímico pegó fuerte. En poco tiempo hubo revancha y en la fecha siguiente puso su sello y la alegría regresó rápidamente. Sobre lo logrado, manifestó: “Me siento merecedor del triunfo pero mucho más lo es el equipo. En Calafate nos excluyeron bien y habíamos quedado mal anímicamente .Después de eso se trabajó mucho para recuperarnos y es por eso que digo que los chicos son los grandes merecedores de este triunfo”.
Confianza
Entre otras cosas el mendocino habló del gran presente. “Tenemos un conjunto contundente. Lo demostramos con el Falcon donde peleamos el campeonato, con Mustang fuimos campeones y subcampeones y ahora estamos bien con BMW”. Más allá de eso, Julián es cauto y no se siente un referente. “Puedo ser el referente de estas dos carreras pero en total son 15 fechas. Hay que esperar el desarrollo del campeonato”.
Ganar
Para Santero los momentos hay que aprovecharlos. “Es difícil especular en el TC. Nadie está en condiciones de elegir cuándo se quiere ganar. El año pasado no pude conseguir una carrera siendo campeón. Cuando se puede, hay que lograrlo".
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