Juan Pablo Alberti tuvo un fin de semana atípico: el sábado, en el segundo entrenamiento, rompió el motor de su Volkswagen Amarok y no pudo clasificar. Con un impulsor alternativo, apuntó directamente a la serie, que largó desde el último lugar, y terminó llevándose la victoria. Luego, en la final, volvió a ser contundente y terminó ganando en la quinta fecha de las TC Pista Pick Up. El de Arrecifes cambió por completo de un día para el otro y se metió en puestos de playoffs.
En cuanto a la problemática que tuvo en la práctica, así se refirió: “La rotura del motor fue en el segundo entrenamiento, cuando se cortó una biela y nos dejó con las manos vacías. Pudimos alquilarle un impulsor a Daniel Berra, que lo tuvimos que ir a buscar a Lima (Provincia de Buenos Aires) y llegamos super tarde a La Plata; lo terminamos de armar a última hora. Por eso no llegamos a clasificar y dejamos todo para la serie”.
Por otra parte, analizó la victoria en la batería: “La clave en la serie fue haber tenido gomas nuevas, ya que no pudimos clasificar. Aprovechamos alguna maniobra con esos neumáticos y también el gran funcionamiento de la camioneta, eso ni hablar. Nos dio para ganar en la última vuelta, una contundencia bárbara”.
“Trabajamos un montón en el chasis, desde que se rompió la camioneta. Analizando siempre cómo la poníamos en la serie y creo que dimos en la tecla. Después, en la final, pudimos largar adelante, que hicimos una diferencia al principio y luego lo mantuvimos muy bien”, afirmó Alberti.
Por último agregó: “Ganar ya te pone contento, ni hablar cuando se trata en la etapa regular, que te permite entrar a la Copa con ocho puntos bonus. Yo creo que nos tenemos que poner como candidatos, no por puntos porque estamos lejos, pero sí por el triunfo. Ahora hay que ponerse a trabajar en la próxima carrera, de volver a ganar, para tener dos victorias y terminar de la mejor manera”